LA PRIMERA CARTA....

Empieza a leer desde el principio...
Pincha aquí:

sábado, 30 de octubre de 2010

Lluvia


Querida Almaw,

He perdido mucho el tiempo ultimamente, pero por lo menos he sacado un hueco para contarte mis avances.
Se que mis neuronas están al 100% y eso es bueno por una parte , porque vuelvo a ser el que hace dos años podía con todo. Quizás la soledad da que pensar muchas cosas y te hace que el autoestima se eleve.

Mientras tanto he estado observando, y mi reflexión de esta semana ha sido muy grande, lo pequeños paraguas que se agolpan por las calles de esta gran urbe, no tienen sentimientos. he sido atacado por uno de ellos... mi lucha semanal debería hacer estado enfocada en erradicar los paraguas, creo que en el momento que la gente descubra que los paraguas simplemente te tapan la cabeza pero y que queda de ese placer de descubrir la lluvia mojándote la cara...

Ayer decidí desafiar a la lluvia, salí sin paraguas, me mojé la cabeza, me calé completamente.... y me sentí feliz. También tuve frío per se que esto es psicológico... jajaja.

Espero que tu semana sea mucho mas emocionante que la mía, pero.... bueno... esto es lo que tienen la urbe...
Me despido...

Fdo. Idigoras Onthebridge

Elevamos la mirada...


Durante años estuvimos sentados en los bancos de la plaza de la universidad, a veces sustituíamos nuestro rincón habitual, por una velada bajo las estrellas debajo de la catedral. Y cada instante se convertía de alguna manera en nuestra propia terapia.

Cerrábamos la noche cantando canciones, inventando leyendas y creando castillos de arena sobre nosotros, disfrutábamos de nuestros proyectos personales, y descubrimos un rincón único en el que jugueteábamos con nuestro entorno, creábamos, y gritábamos al cielo nuestra necesidad de ser libres, de ser grandes, de no necesitar a nadie y creernos los reyes sin autoridad.
Desafiábamos cada segundo con una carcajada, y nuestra maldad suprema se convertía en algo por lo que luchar; cosíamos ideas y nuestra batalla nunca se acababa.

Fue sin duda unos años espectaculares, pero aún recuerdo como sin querer nuestras manso se soltaban para crear palabras, como sentíamos que miles de miradas pasajeras centraban su atención en algo tan simple como era comunicarse.

Siempre que toquemos la campana al segundo volaremos para reunirmos, y tener una charla como las de antes. La vida hecha palabras, la vida hecha momentos.

Nos reuníamos entre libros a buscar nuevas esencias, nuevos colores y movimientos. cada instante inapreciable era como una hoja en blanco donde escribir.

Nacimos con la esencia que el aire nos proporcionaba, crecimos como seres terrenales y maduramos aún sin pensar que los años pasan y que en la retina quedan todos esos recuerdos.

Y nunca moriremos sin secretos.

Fdo. Idigoras Onthebridge